El valor de lo intangible

23 de diciembre de 2020

En Corporate Excellence — Centre for Reputation Leadership, la fundación que dirijo, hemos hablado en muchas ocasiones del nuevo ciclo económico en el que estamos inmersos y al que podemos denominar «economía de la reputación y de los intangibles». Un contexto que se caracteriza por el incremento del valor de los intangibles dentro de las organizaciones, que se ha triplicado en las empresas del S&P 500 en los últimos treinta años. Hoy, si tomamos el universo de todas las empresas de todos los sectores que cotizan en bolsa en todo el mundo, en torno al 50 % del valor empresarial reside en sus recursos y activos intangibles, llegando a alcanzar hasta el 80 – 85 % en algunos sectores de actividad como la comunicación, la tecnología, el farmacéutico o el del cuidado personal, tal y como indican los resultados anuales del Global Intangible Financial Tracker de la consultora británica Brand Finance.

La globalización, la revolución tecnológica, la digitalización, la democratización de la información y el auge de las redes sociales han impulsado en los últimos cinco años este cambio de paradigma. 

Pues bien, la actual crisis global que estamos viviendo no ha hecho sino acelerar de manera radical la forma de crear valor y de asumir riesgos para las empresas y las instituciones. Se trata de una revolución irreversible en la que los activos y recursos intangibles se han establecido como los instrumentos clave para la gestión y creación de valor dentro de las organizaciones, y esto afecta directamente a su supervivencia. 

COVID-19 ha provocado una crisis en todos los niveles —sanitario, económico y social— introduciendo un punto de inflexión en la gestión empresarial. Siendo conscientes de que no ha afectado a todos los sectores por igual, cabe destacar que el impacto que pueda tener esta crisis en la reputación de las organizaciones dependerá en gran medida de su grado de preparación, sus niveles de reputación previos y su capacidad de respuesta. Aquellas empresas con una sólida reputación, un fuerte propósito impulsado desde la alta dirección y vivido por sus empleados y capaces de integrar las expectativas de sus grupos de interés, estarán bien posicionadas para reaccionar de manera más ágil minimizando el impacto de la crisis a nivel reputacional y económico. 

Desde la fundación, estamos convencidos de que la clave reside en construir organizaciones guiadas por un propósito corporativo sólido. Por eso, hace ya más de 15 años nos marcamos el objetivo de impulsar una nueva forma de hacer empresa que persiga la generación de valor compartido, recíproco y equilibrado para todos los grupos de interés a largo plazo. El tiempo y los acontecimiento más recientes no han hecho sino reafirmar la idea de que serán las empresas que adopten esta mirada las más resilientes a los desafíos de un mundo que cada vez exige un rol más activo y un mayor liderazgo por parte de las organizaciones. 

Hoy quería terminar esta breve reflexión compartiendo con vosotros un video de la Fundación COTEC en cuyo desarrollo, debate y análisis previo tuve el placer de participar. Me ha gustado mucho el resultado final,  que logra plasmar todas estas ideas anteriormente comentadas en quince minutos muy dinámicos. Si quieres conocer todo el potencial que encierra la economía de los intangibles y las palancas que están influyendo en su crecimiento exponencial no dejes de aprovechar estos días de descanso y balance para ver este corto sobre #ElValorDeLoIntangible. Creo que explica muy bien a qué nos referimos cuando hablamos de la economía de los intangibles y el apasionante campo de gestión en el que estamos inmersos. 

Por lo demás, “desapareceré” unos días para recargar energías tras un año de gran intensidad; os deseo un feliz cierre y comienzo de 2021.