Creación de Valor Compartido, una propuesta para activar el propósito social

19 de mayo de 2021

Durante años, se ha debatido sobre el papel social de la empresa y la naturaleza de sus responsabilidades con la comunidad en la que desarrolla su actividad. Lejos quedó el postulado de Friedman que sostenía que la única responsabilidad de la empresa era maximizar el beneficio para sus accionistas. Hoy nadie duda que las obligaciones corporativas van más allá de sus responsabilidades legales y económicas y el estándar moderno de responsabilidad corporativa contempla que las empresas deben crear valor para todos sus grupos de intereses. La adecuada satisfacción de las expectativas de cada uno de ellos representa una importante oportunidad para reconstruir la confianza en las empresas.

Por esta razón, muchas empresas están definiendo o replanteándose su propósito social, entendido como la razón de ser fundamental de la empresa que responde a la pregunta de por qué el mundo es mejor gracias a su existencia. Cada organización debe reflexionar sobre cómo puede aportar valor a la sociedad, sin embargo no existe un marco claro para guiar estos esfuerzos y muchas empresas siguen atrapadas en una dinámica en la que el propósito social es un enunciado superficial, y la responsabilidad empresarial una actividad periférica que no está relacionada con los objetivos del negocio.

La propuesta de valor compartido recogida en el artículo “Creating Shared Value” y publicado por la Harvard Business School, nos ofrece algunas claves para que las empresas alcancen sus objetivos económicos de una forma socialmente aceptable. Sus autores Michael E. Porter y Mark R. Kramer, nos explican el concepto de valor añadido que desarrollaron hace ya una década y que en estos momentos adquiere un renovado interés para ayudar a las organizaciones a reforzar su legitimidad social desplegando su propósito social a través de su “core business”.

En resumen, el concepto de valor compartido, no es responsabilidad social corporativa, ni filantropía, ni tampoco sostenibilidad, sino una nueva forma de lograr el éxito empresarial, que propone transformar los problemas sociales que impactan de una u otra forma en la actividad de la empresa, para convertirlos en oportunidades de negocio. De esta forma, las empresas pueden generar valor para todos sus grupos de interés contribuyendo a la resolución de los desafíos de la sociedad a la vez que impulsan una mayor rentabilidad económica.

“El concepto de valor compartido puede ser definido como las políticas y prácticas operativas que mejoran la competitividad de la empresa a la vez que contribuyen al progreso social y la mejora de las condiciones sociales en las comunidades en las que opera. La creación de valor compartido se centra en identificar y expandir las conexiones entre el progreso económico y social.”

Según este modelo, las empresas deberán examinar su entorno y su relación con las partes interesadas para identificar las dificultades cuya transformación les permitiría incrementar sus opciones comerciales, reducir costes o mejorar la productividad en toda la cadena de valor. Después, analizar cómo pueden abordarlo en función de sus capacidades e invertir finalmente en aquellas situaciones dónde la rentabilidad resultante sea positiva.

Para que las empresas puedan crear valor compartido en el desarrollo su actividad, los autores proponen tres áreas de actuación, que explican e ilustran con casos prácticos.  Estas vías son la re-concepción de productos y mercados, descubriendo demandas sociales no satisfechas adecuadamente para servir mejor a los consumidores y contribuir al bien social al mismo tiempo; redefinir la productividad en la cadena de valor mejorando simultáneamente las capacidades sociales, ambientales y económicas de todos los miembros integrantes de la cadena de suministro; y posibilitar el desarrollo de agrupaciones locales de modo que se puedan alcanzar paralelamente varios objetivos de desarrollo en cooperación con proveedores e instituciones locales.

Cada una de estas vías para la creación de valor, forma parte de un círculo virtuoso, de forma que la mejora realizada a través de una de ellas, genera oportunidades en las demás. Así, mejorar el desarrollo de la industria y las instituciones locales, permitirá hacer compras locales, reducir los costes de transporte y acortar plazos de entrega. Los nuevos productos y servicios que satisfagan necesidades sociales no cubiertas, favorecerán la innovación, mejoraran la calidad de vida de las comunidades y crearan oportunidades de negocio para otros elementos de la cadena de suministro. Y las reconfiguraciones de la cadena de valor podrían impulsar la demanda de equipos y tecnología que ahorren energía, conserven los recursos y apoyen a los empleados. Si una empresa puede influir positivamente en la resolución de los problemas sociales, hará que las condiciones comerciales también mejoren desencadenando así ciclos de retroalimentación positiva para la empresa y las partes interesadas.

Esta perspectiva de valor compartido, presenta una forma de vincular el éxito de la empresa con el progreso social. Los benéficos que obtienen las organizaciones que incorporan un propósito social representan una formula mejorada del capitalismo en la que es posible compaginar la prosperidad económica y social. Este modelo "puede dar lugar a una gran transformación del pensamiento empresarial", "impulsar la próxima ola de innovación y crecimiento de la productividad en la economía global" y "remodelar el capitalismo y su relación con la sociedad".

El concepto de creación de valor compartido propuesto por Michael E. Porter y Mark R. Kramer, no responde a todas las expectativas que el nuevo concepto de responsabilidad corporativa exige hoy a las empresas. Tampoco será suficiente para resolver todos los problemas que preocupan a la sociedad pues no siempre favorecerán la optimización de rentabilidad perseguida por la empresa. No obstante, este nuevo paradigma ofrece a las empresas la oportunidad de utilizar sus recursos y su capacidad de gestión para influir positivamente en su entono y liderando el progreso social como ninguna otra institución podrá hacer jamás. En este camino, las empresas podrán recuperar la confianza de la sociedad y asegurar su éxito en el largo plazo.

 

Bibliografía

Porter, M. E., & Kramer, M. R. (2019). Creating shared value. In Managing sustainable business (pp. 323-346). Springer, Dordrecht.

Colaboradores