Día 2. Conferencia anual Arthur W. Page Society

15 de septiembre de 2016

Ya os adelantábamos ayer que el segundo día de la 33.ª conferencia anual de Arthur W. Page Society se inauguró con una ponencia muy inspiradora de la mano de Paul Polman, CEO de Unilever.

Polman inició su discurso hablando de la crisis del capitalismo y argumentando que el sistema ya no es sostenible: enorme deuda publica y privada, patrones desorbitados de consumo, exceso de población que vive fuera del sistema, el famoso 1% del que hemos oído hablar y un largo etcétera. Cuando parece que hay más plástico en el mar que peces, te das cuenta de que el mundo está pidiendo a gritos un modelo de consumo sostenible.

Sin embargo, como os contábamos en esta entrada, aunque a veces no lo parezca, el mundo está mejorando. De hecho, tenemos la respuesta a todos estos retos: el hambre de millones es una oportunidad para las empresas de alimentación; lo mismo ocurre con el agua, las enfermedades (oportunidad para las empresas de aseo y cosmética), etc. Hacer las cosas bien es una oportunidad para crecer, pero además, estamos contribuyendo a mejorar el mundo en el que vivimos poniéndonos al servicio del bien común. Tal y como se concluyó en el coloquio posterior a la ponencia de Polman, existe una oportunidad económica enorme en la sostenibilidad.

Los objetivos de sostenibilidad de la ONU pueden servir como directrices para las empresas. Polman defendió que las cosas no se pueden hacer a medias, que hay que apostar muy en serio por la sostenibilidad. Trabajar en conseguir cualquiera de los 17 objetivos va a generar un retorno enorme. 1 dólar invertido en nutrición genera un retorno de 600; invertir en la educación de las mujeres incrementa sus ingresos el 20 % el resto de su vida. Y no cuesta nada. Los datos muestran que los costes de la prevención de conflictos suponen el 10 % de la economía mundial, el coste de implementar los objetivos de sostenibilidad supone un 1 % al año. De hecho, el coste de no hacer nada es mucho mayor y va a ser imposible crecer en un entorno que no sea sostenible.

Entonces, ¿por qué no lo hacemos? Según Polman las causas podrían ser las siguientes:

  1. Por usar los KPI equivocados, que nos lleva a fomentar comportamientos no deseados.
  2. Por una definición equivocada en la que lo más importante es optimizar el retorno del capital sin tener en cuenta el capital no financiero.
  3. Por favorecer los mercados de capitales, que crear un sistema poco inclusivo.

En este sentido, tal y como se debatió en el coloquio, los CEO deben comunicar mejor el valor no financiero que encierran sus empresas para que las juzguen sobre muchos más elementos que la gestión del capital financiero.

Polman también habló de cuatro elementos clave: responsabilidad, propósito, confianza y transparencia. Las empresas deben tener un propósito y ser responsables en su consecución para ganarse la confianza de todos sus grupos de interés y obtener así las licencias necesarias para operar. Gracias al contexto hipertransparente en el que nos encontramos, las malas prácticas son expuestas, afectando a la reputación de la organización y, en última instancia, a su éxito.

Las ideas que se compartieron durante los coloquios posteriores y las mesas redondas giraron principalmente en torno a los temas que hemos reflejado en la entrada, y aunque se habló de muchas más cosas, incluidos robots (o de cómo la tecnología y la robótica están afectando a la calidad del trabajo) no podemos contarlo todo en un solo post. Pero no os preocupéis, que os contamos mañana volvemos con las ideas finales de estos tres días de aprendizaje e inspiración.