El CEO y la gestión de riesgos

09 de enero de 2019

Gestionar los riesgos estratégicos puede acelerar el rendimiento empresarial y representar una ventaja competitiva en el mercado. Por eso mismo, en Corporate Excellence - Centre for Reputation Leadership estamos convencidos de que es realmente importante que los riesgos estén en la agenda de los directivos de cada empresa. La consultora Deloitte también quiso profundizar en este hecho y desarrolló un estudio para analizar la postura y el nivel de preparación de CEOs y comités científicos en este tema: CEO and board risk management survey. Illuminating a path forward on strategic risk.

La investigación asegura que casi el cien por cien de los altos cargos están preocupados por los riesgos estratégicos, e incluso muchos de ellos prevén amenazas en los próximos años. En todo este entorno convulso, estos son los riesgos más importantes para los líderes de las empresas entrevistadas:

1. Ciberseguridad y disrupción tecnológica: la constante y acelerada digitalización aumenta el riesgo de que negocio, operaciones, seguridad, reputación, cultura o estrategia de la entidad se vean afectadas. Por eso, debemos trabajarlo estratégicamente y no solo técnicamente. Es necesario comprender su impacto y planificar escenarios que nos ayuden a evaluar nuestra vulnerabilidad y mejorar nuestra resiliencia.

2. «Empresa extendida»: son los impactos que recibe la empresa por su asociación con terceros. Para gestionarlos es necesario trabajar de forma proactiva la relación, analizando siempre los riesgos que pueden provocar.

3. Protección de marca y reputación: los intangibles de una empresa están directamente vinculados a los problemas que puedan surgir por la seguridad y calidad del producto, la ética e integridad de sus miembros o la mala conducta de empleados y ejecutivos entre otras. Los intangibles son el mayor valor de la marca actualmente, pero sus riesgos todavía están pasando desapercibido para algunos CEOs. Además, la mayoría todavía no saben identificarlos, analizarlos ni pronosticarlos.

4. Cultura corporativa: también pueden surgir problemas por la falta de alineación de valores, comportamientos y procesos de los miembros de la organización. Es el riesgo menos valorado y el más subestimado, y es que los directivos no son conscientes del efecto que pueden tener en su negocio. Por ello, debe analizarse y revisarse su impacto e invertir sin falta en su gestión.

Pero no se trata de cuatro riesgos aislados, sino que debido a la innovación, disrupción y cambio tecnológico todos los riesgos están interconectados. Lo que hace que sea más importante que nunca desarrollar una estrategia única con enfoque holístico que facilitará identificar y monitorizar los riesgos que afectan a nuestro negocio, y a su vez nos permitirá tomar medidas proactivas en vez de limitarnos a reaccionar a los sucesos. 

En resumen, la buena gestión de los riesgos reputacionales es beneficiosa para el negocio. Puede convertirse en una ventaja competitiva e incluso pueden usarse los riesgos para identificar oportunidades de negocio. Por eso es tan importante gestionarlos adecuadamente, y por eso deben empezar a trabajarse desde los cargos directivos. 

Esperamos que esta breve lectura sobre riesgos os ayude a desarrollar el plan de este 2019 con una visión más completa del entorno. Si queréis profundizar en el tema, podéis consultar todos los datos en el informe de Deloitte. ¡Feliz año!