Inclusión, reputación e impacto

16 de octubre de 2019

Hoy queremos compartir un informe con el que nos sentimos especialmente orgullosos de haber podido colaborar en sus comienzos. Se trata del resultado de un proyecto de investigación cuyo objetivo fue poner sobre el papel algo que Fundación ONCE venía experimentando en su largo recorrido de colaboración con la empresa: que la inclusión en las organizaciones impacta en su reputación.

Con el apoyo de Reputation Institute, la ONCE ha desarrollado un modelo de medición que demuestra el impacto que tiene la inclusión de personas con discapacidad en el Pulse, o indicador de reputación corporativa según el modelo RepTrack. El informe que os compartimos hoy recoge precisamente los resultados de la investigación que han concluído en la creación y justificación de este modelo. Los resultados son públicos y pueden consultarse y descargarse en este enlace.

La colaboración entre fundaciones como ONCE y la empresa no es algo nuevo. Como comentó Alberto Durán López, vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, en su labor por normalizar la vida de las personas con discapacidad siempre han visto a la empresa como un aliado muy valioso. Hasta el momento existía una preocupación y conciencia social, pero no tenían un argumento sólido para justificar que la inclusión tiene un impacto positivo en la empresa. Haberlo demostrado es un paso muy importante para la fundación, pero también lo es para las empresas y profesionales debido a su utilidad para el reporte interno y justificación de las políticas de inclusión en la empresa.

Como intuducíamos en este post, los resultados del informe corroboran que efectivamente hay un retorno positivo para las empresas que disponen de políticas de inclusión. Pero como comentó Fernando Prado, vicepresidente de Reputation Institute, es casi más relevante el riesgo que existe para aquellas que no tengan estas políticas de inclusión, ya que se trata de una demanda social que se espera y exige a las empresas. Por tanto, el coste reputacional de no tenerlas es mucho mayor: mientras que disponer de estas políticas aumenta la reputación en un 5%, no tenerlas supone un descenso del 18%, triplicándose el gap negativo.

Al analizar las políticas de inclusión en grandes empresas detectan que hay un alto grado de desconocimiento (25%). Hay aquí una gran oportunidad para quienes sepan aprovecharla –o un riesgo para quien no lo haga– ya que no se puede valorar lo que no se conoce, pero en el momento en que estas personas reciban un input, positivo o negativo, será esto lo que incline la balanza.

Nuestro CEO, Ángel Alloza, habla a menudo sobre la importancia de la convicción en lo que hacemos, es decir, del propósito corporativo. Este es un eje fundamental para la gestión de los intangibles con el objetivo de generar valor. En el caso de la inclusión, es necesario un cambio de planteamiento, es necesario partir de una conciencia sobre nuestra realidad social, que es diversa, y en la que la discapacidad tiene que normalizarse.