RETINA 2016: transformación digital

23 de mayo de 2016

La transformación digital está de moda. Os lo contábamos en nuestro post de la semana pasada tras asistir al evento «Reimagine 2016: La transformación digital», y de nuevo, después de haber asistido a RETINA 2016, el Foro Iberoamericano de tecnología de El País, nos reafirmamos en la idea de que la transformación digital no es el futuro, sino el presente.

El evento, que tuvo lugar el 10 y 11 de mayo en el Palacio de Congresos de Madrid, reunió a grandes profesionales de distintos perfiles encargados de liderar la Transformación Digital, como Matt Brittin, presidente de Google EMEA o Eythor Bender, cofundador y CEO de UNYQ y profesor en Singularity University,

Si más o menos estáis al día de las últimas tendencias, os lo sabréis de memoria: el contexto actual se caracteriza por ser disruptivo y tecnológico. Además, este nuevo panorama está gobernado por usuarios exigentes que no solo no se quedan callados, sino que exigen que se tenga en cuenta su voz.

La transformación digital no es algo pasajero, sino permanente. Otra característica del contexto actual es que cambia sin parar y a un ritmo de vértigo, por lo además de adaptarse a los cambios actuales, las empresas deben seguir reinventándose constantemente. Sí, hablamos de innovación.

Durante RETINA 2016 se hablaron de tres clave para afrontar esta transformación digital: estrategia, cultura y tecnología.

El entorno cambia constantemente y a menudo, las transformaciones son radicales, obligando a las empresas a replantear su cultura corporativa para desarrollar estrategias adecuadas al entorno en el que operan y que tengan en cuenta a sus grupos de interés. En el evento se habló, cómo no, de las start-ups como ejemplo de una cultura flexible, capaz de adaptarse a los cambios rápidamente y se criticó la incapacidad de las empresas asentadas para innovar.

Tanto el proceso de transformación inicial, como el de comunicación posterior y la habilidad de estar atento a las necesidades del contexto serían mucho más complicados —por no decir imposible— sin tecnología.

Los periódicos, la fotografía, el vídeo, la música… Hoy en día todo es digital y aunque pueda parecer que tanta tecnología nos separa de las relaciones humanas, la realidad contradice a menudo esta idea. De hecho, las empresas utilizan la tecnología para poder establecer con sus grupos de interés relaciones más personales, basadas en lo que les interesa de verdad, y acercarles el producto o servicio que más se adapta a sus expectativas.

Sin embargo, no se trata de una relación unidireccional en la que las empresas se benefician de las relaciones con sus consumidores para vender más. Los usuarios, gracias al desarrollo tecnológico, tienen mucho más poder de decisión en el futuro de las empresas. La tecnología, además, amplía su voz, que, por otro lado, no se calla ante injusticias y faltas cometidas por las empresas.

El sector finanzas, por ejemplo, es el que menor confianza genera entre los usuarios. Sin embargo, se ha reinventado a fintech, es decir, finanzas más tecnología, y es uno de los que mejor ha sabido adaptarse al contexto y aprovechar la tecnología para mejorar las relaciones con sus grupos de interés, externos e internos.

En resumen, las empresas hoy en día necesitan adaptarse a los grupos de interés con los que se relacionan si quieren seguir en el mercado. ¿Cómo? Ya lo hemos dicho antes: cultura, estrategia y tecnología. En Corporate Excellence queremos añadir un par de palabras clave a esta pregunta fundamental: escuchar, aprender, potenciar y retener el talento, innovar, ser honestos.