Cargando...
Artículo
06 febrero, 2026
9 aprendizajes clave para facilitar la gestión de la reputación
Durante el año 2025, la reputación corporativa se ha consolidado como un tema estratégico imprescindible para las organizaciones. No se trata de un concepto abstracto ni de un ejercicio de imagen, sino de un marco de gestión que condiciona la sostenibilidad, la legitimidad y la capacidad de las organizaciones para generar valor en contextos cada vez más complejos.
El escenario reputacional actual puede sintetizarse en tres grandes preguntas —qué es la reputación, qué implica para el gobierno de las instituciones y qué capacidades exige a quienes la gestionan— de las que se desprenden nueve aprendizajes clave:
-
La reputación como respuesta a la crisis de confianza
Las organizaciones operan hoy en entornos dinámicos, globales y altamente competitivos, atravesados por transformaciones económicas, tecnológicas y sociales profundas. En este contexto, uno de los factores más disruptivos es la crisis de confianza de la ciudadanía en las instituciones. Recuperar esa confianza se ha convertido en una prioridad estratégica. Para ello, es necesario trabajar de forma consistente los fundamentos que la hacen posible, como el propósito, la integridad, la coherencia, la transparencia y la vocación de servicio. Desde esta perspectiva, la reputación se consolida como un patrimonio intangible capaz de sostener a largo plazo la viabilidad y legitimidad de las organizaciones.
-
Un concepto complejo que exige gestión estratégica
La reputación no es una dimensión única ni homogénea. Integra múltiples capas que van desde la protección del propósito y la identidad corporativa, hasta la capacidad de ofrecer un servicio de valor, co-crear con los grupos de interés y contribuir de manera tangible al bien común. Cada organización puede definir su propio modelo reputacional, adaptado a su contexto y a sus prioridades estratégicas. Pero lo relevante no es tanto el modelo en sí, sino la decisión de gestionar la reputación de forma proactiva y estratégica.
-
La reputación no se posee, se merece
La reputación es la expresión de un reconocimiento social que se traduce en un sentimiento de confianza, admiración y respeto, y que se cristaliza en actitudes que motivan comportamientos favorables. Este reconocimiento pone de relieve una idea clave: la reputación no pertenece a las instituciones, sino a sus grupos de interés. Son ellos quienes la otorgan. Las organizaciones deben gobernar y gestionar teniendo en cuenta esta realidad, con el objetivo de hacerse merecedoras de la reputación y de la confianza.
-
Un principio de gobierno
La reputación refuerza y protege el valor corporativo, abre oportunidades de crecimiento y ayuda a minimizar riesgos reputacionales. Su gestión implica tanto un liderazgo responsable hacia dentro, como un fuerte compromiso externo. Por ello, la reputación se convierte en un auténtico principio de gobierno para las instituciones, y los líderes se posicionan como los principales valedores de este intangible.
-
Una responsabilidad transversal con foco en la alta dirección
Aunque la reputación atraviesa todas las áreas y unidades de una organización, su gestión recae de forma especial en la alta dirección. El CEO, en particular, es la figura que encarna los valores corporativos tanto interna como externamente, y los proyecta a través de sus decisiones y prioridades. La reputación exige un estilo directivo que valore la transparencia, fomente el diálogo y promueva la participación.
-
Escuchar para transformar y evolucionar
La reputación también actúa como palanca de transformación, innovación y mejora continua. Para activar este potencial, es imprescindible que los equipos directivos desarrollen una escucha activa del entorno y se sometan a la evaluación de los grupos de interés. La capacidad de leer el contexto social, interpretar expectativas cambiantes y anticipar tendencias se convierte en un requisito indispensable para una toma de decisiones informada y responsable.
-
Comunicación estratégica como aval de la reputación
En este marco, la comunicación adquiere una dimensión claramente estratégica y directiva. Su función no se limita a difundir mensajes, sino a asegurar que la propuesta de valor sea única, coherente y bien percibida. Además, la comunicación cumple un papel imprescindible: ayuda a alinear relato y realidad, a reforzar la autenticidad y a garantizar coherencia entre lo que la organización es, hace y dice. En este sentido, puede entenderse como el aval verificador de la reputación.
-
La cultura interna como base de los intangibles
Aunque la reputación conlleva la responsabilidad de la dirección y es apoyada por la comunicación estratégica, solo se consolida cuando la sensibilidad hacia los intangibles se integra en la cultura organizativa. Los empleados son quienes interactúan de manera directa con los grupos de interés y, por tanto, actúan como protagonistas y embajadores de la reputación. Esto implica desarrollar capacidades profesionales transversales a toda la organización y fomentar una comprensión compartida del propósito, la marca y los valores corporativos.
-
Medir para gestionar con criterio
Finalmente, la gestión de la reputación requiere métricas adecuadas. Los profesionales responsables necesitan indicadores que permitan evaluar tanto los factores que se trabajan —propósito, cultura, rendimiento, cuidado de las relaciones y escucha— como los resultados que se obtienen: reputación y contribución positiva a los entornos en los que opera la organización. Medir no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para gestionar con rigor y visión de largo plazo.
La reputación como activo estratégico de futuro
La reputación se consolida así como un activo central para el gobierno y la dirección de las organizaciones. Gestionarla de forma consciente, estructurada y estratégica es una condición necesaria para construir confianza, reforzar la legitimidad y fortalecer la sostenibilidad empresarial. Para ello, resulta clave adoptar una mirada transversal sobre los intangibles que la configuran y la hacen posible. Desde Corporate Excellence seguimos trabajando para impulsar esta visión integral de los intangibles y su papel en el liderazgo de las empresas con vocación de futuro.
Si quieres profundizar y comprender mejor el valor de la reputación y cómo gestionarla de forma eficaz, te invitamos a descargar el eBook “Reputación corporativa: claves para su gestión”.