Alianzas público-privadas para el desarrollo sostenible

07 de febre de 2017

La semana pasada asisitimos al V Congreso Nacional de Responsabilidad Social Empresarial (RSE). A pesar de que el Congreso quiso poner énfasis en las alianzas público-privadas para el logro de los ODS, su perspectiva estuvo muy orientada hacia las pymes y la economía social. Se perdió la oportunidad de difundir las buenas prácticas de las grandes empresas españolas y el trabajo que están realizando hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Los ODS se aprobaron en septiembre de 2015 y tenemos hasta 2030 para conseguirlos. Para lograrlo, es importante que reconozcamos que su consecución es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. Solo siendo innovadores y a través del trabajo conjunto de organizaciones, gobiernos, universidades y personas, e incluso las ciudades, será posible alcanzar unas metas necesarias para la sociedad en la que vivimos.

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Como agente social que son, las empresas tienen en los ODS una oportunidad fantástica. Como argumentábamos en nuestro análisis estratégico sobre el sector privado ante los ODS, se debe involucrar al mayor número posible de organizaciones desde el principio y fijar indicadores de medición de las acciones. Disponer de métricas aceptadas globalmente es clave para avanzar hacia la excelencia, como afirmó Ángel Pes, quien animó a las empresas a ser más productivas para alcanzar estas metas. Todos los factores que ayudan a que una empresa tenga futuro, como la tecnología digital, son esenciales en este sentido; cuanto más rápido avancemos hacia la economía digital, más rápido avanzaremos hacia los ODS.

Cooperar merece la pena y trabajar intersectorialmente no es difícil cuando se abordan los problemas con la misma perspectiva. Los ingredientes para una alianza de éxito están claros: corresponsabilidad y transparencia. Desde la Fundación BBVA se añadió además la importancia de tener un horizonte de largo plazo e introducir en las alianzas solo a los agentes imprescindibles. Identificar fortalezas y carencias propias puede ser el primer paso para buscar alianzas. Una vez comprendidas tus debilidades, se puede hacer un mapeo de grupos de interés para descubrir quién tiene las capacidades que contrarrestan tus limitaciones. Una vez elegidos los componentes de la alianza, hay que alinearse en recursos y elaborar un plan de acción. Como siempre, es útil —y necesario— disponer de sistemas de evaluación de impacto y de la evolución de la relación entre aliados.

Adela Cortina fue la encargada de cerrar el Congreso, con la idea de que si este movimiento no tiene base ética, no tendrá éxito. Para cumplir metas, debemos esforzarnos en ser excelentes y ponernos al servicio de la comunidad. Las empresas son agentes sociales, de cambio y también agentes de justicia. Si queremos cumplir con los ODS y mejorar la sociedad en la que vivimos necesitamos la corresponsabilidad de los tres sectores: público, privado y cívico.

Todavía nos queda mucho por hacer en sensibilización para que todos los agentes de la sociedad se involucren en los ODS. Durante el evento se propuso hacer mayor uso de la narrativa y crear historias para animar a todos a contribuir a este movimiento, pues el cerebro humano atiende mucho más a las historias. La reputación es necesaria, pero hay que creérsela, hay que trabajarla desde dentro, como lo venimos fomentando desde Corporate Excellence. Las buenas historias tienen que ser verídicas. De hecho, durante los mismos días estuvimos en el Foro de Investigación en Comunicación de la Universitat Jaume I de Castellón. En unos días os compartiremos las ideas que se abordaron, pero ya os avanzamos que se habló mucho de la responsabilidad social del comunicador.