Cara a cara con la felicidad

11 de mayo de 2015

Ese fue el título de la ponencia de Margarita Álvarez, Directora de Marketing y Comunicación de Addeco, en el Congreso de Comunicación Positiva organizado por la Universidad de Loyola Andalucía el pasado mes de abril y cuyas ideas claves ya recogimos en este post.

Margarita impulsó el Instituto Coca-Cola de la Felicidad para promover la investigación y difusión de esta disciplina. Para ello contó con la ayuda de grandes expertos en este campo como Carmelo Vázquez y Eduard Punset. Pronto descubrieron dos ámbitos de conocimiento tremendamente útiles:

Felicidad y salud. Lo importante que es ser feliz para sentirse sano.
Felicidad e infancia. El papel fundamental que tienen los profesores en la felicidad e inteligencia emocional de los niños.

Vamos a resumir en este post algunas de las ideas fuerza del discurso de la directora de marketing y comunicación de Addeco, no solo porque nos resultaron tremendamente inspiradoras y queremos que el sentimiento sea compartido, sino porque consideramos que existe la urgente necesidad de impulsar este área de conocimiento en las organizaciones y la gestión empresarial. Las organizaciones han de ser capaces de leer el contexto social e incorporar en la toma de decisiones preguntas de control que les permitan valorar su contribución al progreso social y el impacto de sus acciones teniendo en cuenta todas las dimensiones de la realidad humana, y ahí el bienestar y la felicidad juegan una papel primordial.

En este contexto, cabe destacar a Bután como el primer país precursor de la felicidad. Se le ha hecho un reconocimiento internacionalmente por promover el índice de la la felicidad nacional bruta (FNB) o felicidad interna bruta (FIB) como un indicador más completo que el producto interior bruto (PIB) basado únicamente en el crecimiento económico. Este indicador, en cambio, incorpora en su evaluación un análisis de la calidad de vida en cuanto al desarrollo socioeconómico sostenible e igualitario, la preservación y promoción de valores culturales, la conservación del medio ambiente y el establecimiento de un buen gobierno. La iniciativa de Bután introdujo la felicidad en la agenda de los organismos internacionales e impulsó el proyecto de la ONU de vincular felicidad con desarrollo sostenible (echa un vistazo al World Happines Report).

Álvarez profundizó en la responsabilidad que tienen las organizaciones de promover espacios que permitan que las personas puedan desarrollarse y en la importancia de alinearlas con la estrategia empresarial y con el propósito de las organizaciones. Hoy las organizaciones tienen que ser capaces de hacer vibrar a sus empleados si quieren construir proyectos empresariales realmente sólidos y diferenciadores.

Según los expertos, la felicidad viene determinada en un 50% por la predisposición genética, un 10% por el entorno y 40% por la propia persona. Este último dato da mucha importancia a la inteligencia emocional y al control que tienen las personas sobre su propia capacidad de motivación interna. Pero también introduce grandes oportunidades a la importancia de promover la felicidad en el trabajo. Se ha demostrado empíricamente que la felicidad impacta directamente en el rendimiento y en el desempeño laboral. Y este es tema en el que seguiremos profundizando a futuro porque consideramos que es tremendamente práctico y ejecutable por aquellas organizaciones que apuesten por una gestión que promueva estados emocionales positivos.

Resumimos brevemente ideas claves que se compartieron en la conferencia:

>El cerebro funciona mejor en estados emocionales positivos.

>Necesitamos que las personas sean felices no solo porque es fundamental para ellas, y también desde el punto de vista de la gestión empresarial son más productivas.

>La motivación intrínseca es lo que hace el engagement.

>Toda persona tiene que preguntarse cuál es su proyecto vital, cómo va ayudar su empresa a ese proyecto vital y cómo va a ayudar ella a la empresa a conseguir su propósito.

>Es tremendamente importante disfrutar y sentirse apasionado con lo que hacemos.

>Los líderes corporativos tienen que entender qué mueve a sus equipos, qué les hace vibrar; lo que implica saber escuchar y conocer.

>Nuestras fortalezas las ponemos a transcender en aras de nuestro sentido. Por eso es tan importante que los líderes corporativos sean capaces de empoderar a sus trabajadores para que tengan la sensación de que están creando y construyendo algo que tiene sentido.

>Lo que marca la diferencia es cómo hacemos sentir a los demás.

>Todo el mundo contagia emociones y lo importante es que sean positivas.

Todas estas ideas destacan la influencia que tienen los líderes corporativos en el desarrollo personal y profesional de las personas que tienen a su cargo, y en la importancia de impulsar un liderazgo realmente transformador capaz de movilizar a toda una organización hacia una misma dirección teniendo en cuenta a cada una de las personas que la hacen posible.