Caso Freixenet, una historia de superación de imposibles

27 de junio de 2014

El pasado miércoles estuvimos presentes en el evento de clausura del VII ciclo de conferencias ESADE- Deloitte sobre empresas familiares y competitividad internacional. En esta ocasión, el presidente del Grupo Freixenet, José Luis Bonet expuso el caso de expansión y éxito de la empresa que preside.

Este año, Freixenet celebra su centenario y se ha consolidado como líder mundial de cava. Están convencidos de que la notoriedad que ha alcanzado se debe a la calidad de su producto y el marketing que practica. Asimismo, sobresalen porque tienen en su idiosincrasia principios como la innovación y la expansión, tanto así que han sido pioneros en exportación en el mercado español y eso los ha posicionado como referentes en su sector.

Nos contaba el presidente del grupo que la estrategia de la compañía para alcanzar el éxito está vinculada a gestionar una marca global y adpatarse localmente en cada país, y es que el 80% de sus ventas actuales se producen fuera de España.

Durante el evento, Bonet nos explicó de forma muy amena e inspiradora la historia de la organización que preside. Fue una sesión muy cercana en la que el ponente intentó transmitirnos el alma empresarial de Freixenet haciendo constantes alusiones a la «familia» del grupo.

Resulta evidente que una de las fórmulas del éxito de la empresa familiar ha sido la cohesión absoluta, sin fisuras. Toda la gestión es muy cercana, además, los puestos directivos siempre han concordado con los valores de la compañía puesto que se ha optado por pasar el relevo a nuevas generaciones dentro de la propia familia. El grupo desea que perduren los valores como la honestidad, integridad y el servicio que caracterizan a los miembros de su familia y por tanto, se promulgan en la empresa. De ahí que al hablar de la cúpula de la empresa, José Luis explicara que se cambia algo para que no cambie nada, es así que actualmente, trabajan en conjunto tres generaciones de la familia.

La trayectoria de la compañía está marcada por claros y oscuros, Freixenet tuvo que hacer frente a momentos críticos como la Gran Depresión y la Guerra Civil española en los años treinta. Al superar estos trances, la empresa salió fortalecida tanto nacional como internacionalmente, por consiguiente, Bonet afirma que la historia de la empresa es una sucesión de superaciones de imposibles por medio de esfuerzo empresarial, competitividad y un poco de suerte, y es lo que ha hecho que alcancen la posición que ocupan.

De todas formas, sostiene que exportar vino espumoso no es fácil, pues exige mucho trabajo, tenacidad y talento. Como ejemplo, a la empresa le costó 30 años establecerse en Japón y exportar de forma estable, pasaron de no vender casi botellas a vender 10 millones. Bonet recalca que a través de la experiencia y los años, han descubierto la importancia de generar una red y conseguir buenos distribuidores.

Por otro lado, la compañía ha ayudado a realzar la marca España desde sus inicios, pues dotaron de valor al producto hecho en España y optaron por traspasar sus fronteras apostando por exportar a mercados emergentes o potenciales como Estados Unidos. De esta forma, la marca España fue ganando reputación y reconocimiento entre públicos internacionales.

Hoy por hoy, el Grupo Freixenet cuenta con 18 bodegas en 7 países de 3 continentes y sigue abriendo caminos. En opinión del presidente del grupo, la internacionalización es el camino porque es la extensión del liderazgo.

Como las anteriores conferencias del ciclo ESADE- Deloitte sobre empresas familiares y competitividad internacional fue muy inspiradora y enriquecedora.