Confianza en el rol de las empresas como actores sociales

29 de marzo de 2019

Me gusta conocer las tendencias; leer informes, artículos y asistir a eventos donde se presentan nuevas visiones sobre el futuro. Ya sé que no podemos predecirlo con exactitud, pero sí se puede trazar una prospectiva que nos ayude a intuir los cambios (y qué cambios) marcarán un antes y un después en la sociedad. Una vez tenemos el conocimiento de nuestra parte, es mucho más fácil saber cómo impactar positivamente tanto en nuestros públicos directos como en la sociedad en general.

Pero, ¿sobre qué presente se sustentará ese futuro? La última edición del informe Trust Barometer de Edelman nos indicaba que tan solo 1 de cada 5 personas piensa que el sistema funciona. Un 72 % de la población general posee un fuerte sentimiento de injusticia, así como el 70 % siente un verdadero deseo de cambio. Y esto nos lleva a otro de los datos del informe: tan solo el 49 % del público global cree que ellos y sus familias vivirán mejor en los próximos cinco años. Eso significa que más de la mitad de la población no confía en vivir mejor en los próximos años. Y se trata de una cifra demasiado alta. 

¿Qué futuro podemos trazar con este presente? La respuesta está, más que nunca, en nuestra mano. Desde hace algún tiempo señalamos que la sociedad espera que las empresas y los directivos lideren el cambio y tengan un impacto positivo en la sociedad. En el informe de Edelman se indica que más de tres cuartos de la población esperan que los CEO tomen el relevo y lideren el cambio en diferentes ámbitos: remuneración igualitaria, prejuicios y discriminación, formación, medioambiente, datos personales, agresiones sexuales y fake news. En esta línea, han surgido diferentes movimientos que quieren cambiar las cosas desde el ámbito de la empresa. Hablo de tendencias con carácter marcadamente humanista como B Corp, que apoyamos desde Corporate Excellence, el movimiento Capitalismo Consciente, que se basa en los principios publicados por Rajendra Sisodia y John Mackey en Conscious Capitalism o los encuentros de Economía Circular de Advanced Leadership Foundation sobre nuevos modelos de negocio, como en el que participé el año pasado. También están las teorías que surgen desde el punto de vista académico y que engloban distintos ámbitos, como en el caso de la Economía del Bien Común, regida por una serie de principios que representan valores humanos y liderada por Christian Felber, o las propuestas que fusionan áreas aparentemente dispares con fuertes lazos comunes, como refleja el libro Economía humanista: algo más que cifras de José Luis Sampedro.

También las empresas y las consultoras están cada día más concienciadas del papel que tienen que jugar. Ya el año pasado os informábamos de la tesis del informe 2030 Purpose: Good businees and a better future, en el que Deloitte desglosaba cómo las organizaciones pueden hacer mucho por los objetivos de desarrollo sostenible. Otro estudio de la misma organización, el 2018 Global Human Capital Trends, aseguraba que el capital humano y el social se habían convertido en algo tan importante como el capital relacional o el financiero.

Leer todas estas iniciativas y datos sobre el cambio me genera verdadera esperanza en el futuro. La empresa es, sin duda, cada vez más humanista y ese debe ser a partir de ahora su rol en la sociedad. Y esto no significa dejar de lado la parte financiera; al final, si se aporta positivamente a la sociedad, esta te lo devuelve a ti. Tan solo hay que actuar con autenticidad y con responsabilidad. Y hablando de tendencias… no puede cerrar este post sin avisaros de que el 9 de abril presentamos nuestro informe estrella. Si quieres conocer el presente y futuro de la gestión de intangibles no te pierdas el lanzamiento de Approaching The Future 2019. Tendencias en Reputación y Gestión de Intangibles. Estamos ultimando detalles para el gran día.