El futuro de la comunicación corporativa: vinculación y relaciones a largo plazo

07 de abril de 2014

En el contexto actual se está demostrando que las organizaciones que quieran sobrevivir ya no pueden seguir relacionándose con sus grupos de interés como lo hacían hasta ahora. El futuro de la comunicación corporativa pasa por el engagement y la capacidad de crear relaciones a largo plazo con los grupos de interés.

La confianza en gobiernos, instituciones y empresas está cayendo a pasos agigantados, al tiempo que crece con fuerza la credibilidad de fuentes más próximas como familiares, amigos o compañeros. Ante dicho escenario, la solución pasa por estar más cerca de la gente y hacerles partícipes.

Hoy podemos hablar de una esfera de información cruzada en la que las opiniones se entrecruzan y los contenidos son generados por todos los miembros de esa esfera y son compartidos a través de la tela de araña que es la Red. Es el nuevo Modelo de Comunicación.

Y en ese modelo, la vinculación exige una visión a largo plazo, unas reglas del juego diferentes, un conocimiento profundo y detallado de las necesidades y expectativas de los interlocutores, así como una mayor correlación entre lo que se dice y lo que se hace. Por lo tanto, las bases de la construcción de la confianza están en hacer promesas y luego cumplirlas. Existe una necesidad absoluta de coherencia entre los compromisos y el comportamiento.

El desafío que tienen las organizaciones, los países, las ciudades por delante es ganarse la confianza de aquellos grupos que son clave para su supervivencia. Y es esto es una manera diferente de entender el rol de la empresa en el mundo. La economía de la reputación en la que estamos inmersos precisa ganarse la confianza de los empleados, de los clientes, de la sociedad en su conjunto, del regulador, de aquellos que van a permitir a las empresas abordar el camino de crecimiento e internacionalización, etc.

Si las organizaciones quieren afrontar con ciertas garantías de éxito los retos que presentan las nuevas tendencias de participación, movilidad, conectividad y de relación entre las personas, es esencial que pongan en marcha siete conductas, siete comportamientos que demuestran una actitud vinculante y predispuesta al compromiso y a una comunicación más auténtica y transcultural, que responda a las necesidades globales. Esos siete comportamientos son los siguientes:

Comprender: a los activistas que muestran críticas contra las organizaciones en determinados momentos.

Escuchar: a la gente normal que empieza también a opinar y a alzar su voz.

Participar: en las conversaciones que se establecen entre las personas en las redes.

Co-crear: contenidos posibles y compartibles con sus grupos de interés.

Construir: historias que interesen y tengan a los stakeholders por protagonistas, no a las marcas.

Practicar: la transparencia radical y auténtica en todas las comunicaciones.

Reconocer: la necesidad de un propósito común y de un beneficio mutuo en toda acción como base de la vinculación.

Solamente así, desde la actitud que suponen dichos comportamientos, las diferentes organizaciones serán capaces de liderar el futuro de la comunicación corporativa en el largo plazo. Acabamos de publicar en nuestra sección Compartimos Conocimiento el resumen de un workshop que tuvo lugar en nuestra sede de Corporate Excellence sobre comunicación, engagement y otras tendencias actuales en comunicación corporativa. Te animamos a que le eches un vistazo a este y a todos los documentos disponibles.