Artículo

13 abril, 2026

El impacto de la IA en el trabajo: un reto fundamental en las empresas

Nuestro informe Approaching The Future consolida el ascenso de la IA en la agenda empresarial, ascendiendo tres posiciones en el ranking de importancia respecto al año anterior y posicionándola como la sexta tendencia más relevante para las organizaciones. 

Este avance refleja el creciente interés que despierta su aplicación como herramienta de transformación operativa y estratégica. De hecho, otro dato destacado del informe es que casi siete de cada diez altos directivos españoles conceden a la IA la máxima importancia. 

La irrupción de la IA plantea oportunidades significativas en ámbitos como la automatización de procesos, optimización de recursos y mejora de la productividad. Además, permite ampliar la capacidad de las personas para abordar nuevas tareas, lo que obliga a las organizaciones a revisar sus modelos de gestión del talento, formación y planificación estratégica. 

En este sentido, la principal área de inversión detectada por Approaching the Future es la capacitación del talento interno, que absorbe casi el 40% de los recursos asignados a IA, frente al 6% destinado a la atracción de expertos externos. Esta distancia evidencia una apuesta por la adaptación de las plantillas actuales en detrimento de la incorporación de especialistas en la materia. 

Muy vinculado a este resultado, la formación, capacitación y desarrollo de habilidades de los empleados en el uso de inteligencia artificial se configura como el principal desafío, siendo identificado por un tercio de los profesionales consultados. La velocidad con la que evoluciona esta tecnología obliga a las organizaciones a rediseñar sus estrategias de formación para dotar a sus equipos de conocimientos actualizados, tanto en el uso práctico de herramientas basadas en IA como en la comprensión de su impacto en los procesos y modelos de negocio. Esta necesidad de adaptación continua no solo responde a una cuestión de eficiencia, sino también a una transformación cultural que implica nuevas formas de trabajo, toma de decisiones y colaboración. 

La apuesta mayoritaria por formar al talento interno refleja una clara orientación hacia la sostenibilidad de los equipos y la integración progresiva de esta tecnología en el día a día organizacional. Sin embargo, esta decisión también presenta retos importantes: desde la identificación de los perfiles y necesidades formativas más urgentes, hasta la creación de contenidos útiles, accesibles y actualizados, capaces de cerrar la brecha entre la tecnología y su aplicación efectiva en cada área de negocio. En este contexto, la formación deja de ser un complemento para convertirse en una condición indispensable del proceso de transformación digital. 

El segundo reto más destacado en el ámbito de la inteligencia artificial es garantizar la protección y custodia segura de los datos. A medida que las organizaciones intensifican el uso de estas tecnologías, aumenta también su dependencia de grandes volúmenes de información, lo que eleva la exposición a riesgos relacionados con accesos no autorizados, fugas o pérdida de datos. En este contexto, la seguridad de la información se convierte en una prioridad estratégica, directamente vinculada a la continuidad del negocio y a la confianza de los grupos de interés. 

Este desafío obliga a reforzar las capacidades internas en materia de ciberseguridad y a establecer marcos sólidos de gobernanza del dato que aseguren su correcta gestión a lo largo de todo su ciclo de vida. Esto incluye desde la definición de protocolos de almacenamiento y acceso, hasta la supervisión de los flujos de información en entornos complejos, donde intervienen múltiples herramientas y proveedores.  

Más allá de las garantías técnicas, las empresas también deben asegurar un uso ético y responsable de la IA. Este es el tercero de los grandes desafíos que enfrentan las organizaciones en este proceso de transformación, siendo detectado por un 30% de los profesionales encuestados. A medida que esta tecnología se integra en procesos negocio y toma de decisiones, crece la preocupación por asegurar que su aplicación se ajuste a principios fundamentales como la transparencia, la equidad y el respeto de los derechos humanos. Este reto es especialmente relevante en un entorno donde las regulaciones aún evolucionan con dificultad al ritmo del avance tecnológico, y donde los errores o sesgos derivados del mal uso de la IA pueden tener consecuencias reputacionales, legales y sociales significativas para las organizaciones. 

La adopción de la IA exige equilibrar talento, seguridad y responsabilidad 

La inteligencia artificial avanza con fuerza en la agenda empresarial, impulsando eficiencia y nuevas formas de trabajo. Sin embargo, su adopción plantea retos clave que trascienden las cuestiones tecnológicas. Superarlos exige una visión estratégica que combine innovación, responsabilidad y foco en las personas.  La forma en la que se gestione este equilibrio condicionará no solo los resultados, sino también la legitimidad de su uso en el largo plazo.  


Si quieres conocer los resultados de Approaching the Future 2026, acompáñanos en la presentación del informe el 4 de junio. Puedes inscribirte aquí.