La crisis del covid-19 en el contexto nacional e internacional: una reflexión estratégica

27 de julio de 2020

La crisis económica derivada del COVID-19, es según los expertos, una cruda realidad a la que hacer frente. En este contexto de incertidumbre, instituciones de todo el mundo, entre las que se encuentra Corporate Excellence, están tratando de ofrecer guías y conocimientos para que las organizaciones y los profesionales puedan sobrellevar esta situación de la mejor forma posible. Los investigadores del Real Instituto Elcano, por ejemplo, han elaborado un informe en el que estudian un plan de recuperación, analizando específicamente en qué medida la irrupción de la pandemia supone un antes y un después en el ámbito de las Relaciones Internacionales.

Este informe, titulado «España y la crisis del coronavirus: una reflexión estratégica en contexto europeo e internacional»,  comenzó en el mes de marzo extrayendo información internacional y se completó en los meses de abril y mayo con los datos resultantes del impacto de la COVID-19 en España. Partiendo del qué ha ocurrido, este informe puede sernos de utilidad para analizar a qué nos enfrentamos y concluir con cómo podemos encarar mejor esta situación.

Como punto de partida y desde el punto de vista nacional, al comienzo visualizábamos la pandemia del COVID-19 como algo ajeno a nosotros y ubicado en un punto remoto: China, algo que después se tornó erróneo. En este sentido, en el caso de España, hay controversia respecto al momento en el que se toma conciencia de la gravedad del virus. De hecho, esta pandemia ha demostrado que no somos un lugar con experiencia: hemos sufrido la falta de stock y la ausencia de una vacuna. Sin embargo, en la contrapartida poseemos «un sistema de sanitario que está preparado para los problemas de salud pública. Todos los índices de salud colocan a la población española entre las más altas» afirma Ignacio Molina, investigador principal del Real Instituto Elcano y profesor en el Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Madrid. Molina también realiza otro apunte respecto a la diferencia entre los países tanto en las acciones como en los resultados, aunque todos tienen aspectos comunes debido al factor de la globalización.

Por otro parte, y dejando a un lado el análisis de las responsabilidades, errores y aciertos en este ámbito, el proyecto de Real Instituto Elcano trabaja en pos de una mejora de la situación económica y laboral nacional. Según Ignacio Molina, los autores plantean un nuevo modelo productivo (caracterizado por debilidades, desigualdad, sistema productivo, endeudamiento, además de la debilidad frente a la enfermedad), invitando a que se estudie una fuente de inversión para generar capital humano y tecnológico. En este sentido, Iliana Olivié, investigadora principal del Real Instituto Elcano y profesora en el Departamento de Economía Aplicada, Estructura e Historia de la Universidad Complutense de Madrid, afirma que: «la crisis viene a acelerar tendencias. El cambio de aires en Europa y la crisis de España demuestra que se puede cambiar de estructura productiva, pensando en un modelo de producción más amplio».

Desde el punto de vista económico Federico Steinberg, también investigador principal del Real Instituto Elcano y profesor del Departamento de Análisis Económico de la Universidad Autónoma de Madrid, existe una visión positivista con respecto al impacto de la pandemia sobre la deuda pública española: «con el BCE es sostenible, la clave es tener un plan de sostenibilidad a largo plazo». Sin embargo, e innegablemente, la irrupción del coronavirus se va a traducir en un impacto en el PIB además de que, en el caso de España, hay un factor de vulnerabilidad añadida: la importancia que tiene el turismo en el Producto Interior Bruto nacional. En este sentido, Federico se muestra pesimista ante la caída del PIB, pero optimista por la transitoriedad de esta crisis.

Además, la crisis va a aumentar el paro en España por encima de nuestros socios comunitarios, según afirma Steinberg, ya que nuestro margen fiscal es estrecho y nuestra deuda se va a elevar. Aún así y gracias a la cesión de 1,3 billones de euros por parte del BCE, existe la posibilidad de que la deuda se extienda en el tiempo. En este sentido, ante una comparación de la situación económica de la crisis del 2008 con el paradigma actual, Steinberg afirma que «los intereses que pagamos están en los niveles inferiores a los de la crisis del 2008 y los desequilibrios son menores».

En el caso de las deficiencias de partida con las que cuenta la economía española, es cierto que son por todos conocidas, pero falta un consenso para afrontar las reformas. En este sentido, dos de ellas se podrían tildar de polémicas: la de pensiones y la laboral. A pesar del debate que generan, sí hay consenso respecto a la necesidad de mejora de las políticas activas de empleo.

En respuesta a este contexto, el informe centra su propuesta en una España con una política exterior que se cohesione con las políticas europeas. Cierto es, según Steinberg, que actualmente se puede considerar a la UE como nuestro «salvavidas», aunque también necesita la ayuda de otras instituciones como la OCDE. No obstante, no hay que olvidar que la crisis no solo es sanitaria sino  también económica y España va a sufrir con retardo las consecuencias económicas del virus. Además, debemos hacer un trabajo interno basado en reformas a partir de fondos europeos a corto o a largo plazo. España ha de demostrar que «ha hecho los deberes en casa», afirma Steinberg, «Tenemos la suerte de ser un país desarrollado y pertenecer al euro, aquí estamos hablando de un coste de transición: se trata de combinar la inclusión y las ganancias». En este sentido, la UE juega un papel fundamental, según el investigador, en el proceso de creación de «reformas, sostenimiento de la actividad y confianza de los mercados».

Además, entre las consecuencias de la pandemia está el replanteamiento de ciertos sistemas. La crisis derivada de la COVID-19 está haciendo temblar el multilateralismo, debido al fuerte impacto de la misma en materia de turismo, salud y movilidad. De hecho, hay expertos catastrofistas que hablan de un peligro en la interacción de los países.

Además, la diferente virulencia con la que la pandemia y la crisis azota los países provocará «un aumento de la pobreza mundial y un aumento de la pobreza relativa en España y en Europa. En consecuencia, también aumentará la malnutrición» según Iliana Olivié. La investigadora revela que también aumentarán las desigualdades, sobre todo en términos de género. Lo cual lleva a concluir que esta crisis tiene un impacto multidisciplinar y conectado entre diferentes ámbitos: económico, social y medio ambiental a nivel interno de los países y a nivel internacional.

Cuando termine todo y se produzca el fin de la pandemia cabe realizar un ejercicio de reflexión, autoanálisis y autocrítica: ¿En qué hemos fallado? ¿En qué podemos mejorar? ¿Cómo lo hacemos en política europea? No obstante, y como se suele decir, con una crisis viene una oportunidad. En este caso, y recuperando las palabras de Olivié, será para realizar reformas profundas con políticas de desarrollo más amplias y repensar el papel de España respecto al multilateralismo.

Desde Corporate Excellence, apostamos por el valor de los intangibles en el contexto post COVID-19 para las empresas: no están vendidas a la situación económica del país. Tienen el poder para poder actuar para que su valor no dependa de las circunstancias externas. Esto junto al amplio margen de mejora de la gestión de intangibles y los retos futuros en innovación, oferta y globalización, dejan un halo de esperanza para la siguiente etapa llamada, la nueva normalidad.