Lunes de intangibles: La influencia de la RSE en la gestión de personas - buenas prácticas

30 de septiembre de 2019

Enfocar el empleo como una herramienta que puede servir para trabajar en la inclusión es uno de los puntos que pueden resultar de interés en la gestión de personas dentro de las empresas. Este es solo uno de los ejemplos de acciones que pueden implementar las organizaciones a la hora de desarrollar mejoras en sus estrategias de gestión de personas.

Implementar acciones de inclusión, no solo puede ayudar a mejorara reputación de las empresas, sino que también puede servir para incrementar el sentimiento de pertenencia en las empresas por parte de sus empleados. Así lo explicaban hace unas semanas los encargados de presentar el informe «La influencia de la RSE en la gestión de personas: buenas prácticas», un estudio elaborado por el Instituto de Innovación de ESADE con la colaboración de Calidad Pascual, Henkel Ibérica, BASF España y ISS FacilityServices.

Este estudio tiene como objetivo el análisis y la divulgación del impacto de los principios e impactos de La Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Se trata de un análisis que busca servir de ruta a las empresas en su toma de decisiones directivas en relación a la gestión de personas. Por tanto, se busca responder de modo práctico, en base a las buenas prácticas de las empresas colaboradoras en el estudio, cómo se pueden ver beneficiadas las políticas de gestión de personas por las acciones de RSE de las empresas.

Solo el 15% de las personas están realmente comprometidas con las empresas, y qué se puede hacer para mejorar este dato que indica que no solo las acciones de recursos humanos puede mejorar ese engagement entre empresa y empleado. Este informa busca explicar por qué incorporar competencias diferentes dentro de las empresas y dar respuestas a nuevos compromisos sociales tiene  un impacto más que positivo dentro de la cultura de las empresas.

Es por ello que analizar qué competencias dentro de la gestión de talento de una empresa puede ampliar sus límites tradicionales. Una realidad clave a la hora de apostar por crear una mejor estrategia en la gestión de personas. Es decir, la clave para mejorar la estrategia global de la empresa pasa por incorporar la gestión responsable de personas. Algo que va de la mano de impulsar todo esto en base a un liderazgo sostenible que debe poner por encima la creación de valor en base a las personas y no a los intereses económicos de las empresas.