No nos dejemos engañar: la era de las fake news

26 de febre de 2017

«México también tiene un muro con Guatemala y los medios lo ocultan».

«Una familia italiana acoge a un refugiado que viola y deja embarazada a la hija de 12 años».

Todas estas han sido noticias dichas por personalidades, noticias miles de veces compartidas, difundidas por medios convencionales, Whatsapp, Facebook… Algunas son más creíbles que otras, pero todas han hecho mucho ruido. Nosotros nos preguntamos qué hay detrás de estas noticias y por qué existen estas fake news, ¿cuál es su objetivo?, ¿cómo afectan a la sociedad?

Por suerte no somos los únicos que nos lo planteamos y existen iniciativas como la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) que organizan eventos para concienciar a la sociedad de este tipo de situaciones.

El martes pasado asistimos a la jornada «Noticias falsas, el peligro de disfrazar la mentira de realidad» que organizaron en la sede de Prodigioso Volcán.

Sin duda, fue una jornada muy enriquecedora; escuchamos el punto de vista de diferentes expertos en el campo de la lingüística, la comunicación y la sociología, dispuestos a explicar lo que está sucediendo en la actualidad: las noticias falsas son cada vez más comunes y se expanden a una velocidad de vértigo gracias a (o por culpa de) las redes sociales.

Nos hemos acostumbrado a vivir deprisa y queremos respuestas rápidas. Sin embargo, parece que nos hemos olvidado de algo fundamental y es que no todo lo que leemos es cierto. En la actualidad se valora más la cantidad que la calidad de las noticias y esto puede tener consecuencias muy negativas. ¿Por qué ya no confiamos en los medios de comunicación?, ¿qué ha pasado?, ¿por qué creemos más en una información que un conocido postea en Twitter que una noticia de un periódico? Esta evolución de los canales de información y la crisis que sufren los medios se está desarrollando en un período de tiempo muy corto y no deja de sorprendernos.

Todo está ligado al momento socioeconómico en el que vivimos y a la crisis de la confianza. Las personas ya no saben a quién ni qué creer y, en algunas ocasiones, la labor de los medios de comunicación es desmentir noticias falsas publicadas por otros medios o en las redes sociales.

Pero no perdamos la esperanza, aunque no es fácil, tenemos los medios para no dejarnos engañar. Para parar una noticia falsa debemos investigar el medio que la publica y comprobar la veracidad de la publicación. Sin embargo, lo primero que hay que hacer es reconocer que las fake news existen y comprometernos a contrastar información antes de compartir y contribuir a la difusión de estos mensajes.

Por suerte, ya empiezan a nacer proyectos que se encargan de desmentir informaciones falsas, una de ellas es El Cazabulos, de eldiario.es o Maldito Bulo, de Maldita Hemeroteca.

Debemos ser honestos, en el ámbito personal y profesional dentro de nuestras organizaciones. Porque al fin y al cabo se trata de eso, de honestidad. Como nos dijeron el martes, «la palabra adecuada es honestidad, no verdad. La palabra verdad es muy peligrosa, no existe la verdad absoluta y aquella persona que se la adjudique es muy peligrosa».

Si queréis, podéis leer la noticia que ha publicado Público sobre el evento.