Resiliencia corporativa ante una crisis

29 de enero de 2020

Vivimos en un mundo complicado, donde la velocidad de las cosas está cambiando continuamente. Algo que nos obliga a estar atentos a cualquier circunstancia que pueda generar una crisis. Pero, cuando los sucesos negativos llegan, ¿cómo podemos gestionarlo?

Hace unas cuantas semanas, Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership tuvo el placer de asistir a la Primera Edición del Foro Intersectorial de Gestión de Crisis, organizado por Santander y CEOE. Allí pudimos recoger algunos insights que queremos compartir contigo.

Y es que cuando hablamos de cómo gestionar crisis, se suele hablar mucho de que prevenir siempre es la mejor herramienta. Partiendo de esto, desde no hace mucho, también se habla de la resiliencia corporativa, un nuevo término que nos acerca a un concepto que implica el aprendizaje del error. De este modo, se entiende aquello de que “no hay crisis, sin oportunidad”.

¿Y qué quiere decir esto? Simple y llanamente que ante un suceso no previsto, las compañías deben aferrarse a sus intangibles y a la gestión de los mismos para superar cualquier tipo de crisis. Eso sí, siempre teniendo en cuenta las herramientas disponibles, como la tecnología, que es una gran aliada para afrontar crisis y por eso es imprescindible saber utilizarla bien.

Por tanto, diremos que en el contexto empresarial, una compañía resiliente es aquella que en épocas de cambios constantes es capaz de desarrollar un desempeño mejor y convertir una crisis en oportunidad.

De este modo, las líneas para reforzar esa resiliencia vendrían a ser las siguientes:

  1. Aceptación de la realidad: Es necesario realizar un ejercicio de retrospección interna dentro de la empresa. Si no conoces tu ADN, tu propósito, tus debilidades y realizas una aceptación de la realidad, no puedes operar de manera totalmente eficiente.
  2. Fomentar la creatividad: Las empresas resilientes están formados por personas que viven las dificultades como un reto a superar y no como un problema. Es necesario que dentro del grupo humano se incentive la capacidad creativa ya que de este modo, también se potencia la capacidad resolutiva.
  3. Trabajo en equipo: Las empresas tienen que invertir en acciones destinadas a crear lazos para reforzar el trabajo de equipo. Si existe un ambiente de trabajo en grupo, las posibles crisis, se enfrentan como un reto.
  4. Formación: Hay que invertir en la formación constante. Dentro de las empresas, fomentar la formación debería estar visto como una inversión en innovación ya que todo el conocimiento interno provocará beneficios tanto internos como externos.

Frente a todo esto, a su vez hay que buscar siempre un plan B basado y enfocado en las personas. Una entidad es más fuerte cuando el corazón de la compañía son las personas. Puede parecer que, a nivel operativo y financiero, las grandes empresas pueden ser más resilientes que las PYMES, sin embargo, las grandes empresas tienen más difícil la toma de posición o de decisión en estas cuestiones. Por lo tanto, el reto de resiliencia corporativa en las PYMES viene a ser la dificultad de aprovechar de la manera más eficiente posible sus recursos escasos.

Pero, ¿cómo potenciar esos recursos dentro de las grandes, medianas y pequeñas empresas? En primer lugar tenemos que conocer los riesgos ante los que nos encontramos. Hoy se habla de ciberataques, de protección de datos y de más asuntos que ponen en tensión a las compañías porque pueden generar crisis. Si te interesa saber cuáles son los riesgos y cómo desde el departamento de comunicación se debe gestionar una crisis, no te pierdas la segunda parte de este blog.

¡Feliz miércoles!