Economía de 0 emisiones: de riesgo a oportunidad

03 de febrero de 2021

Como es tradición, este año también queríamos compartir con vosotros algunas ideas destacadas de la carta que Larry Fink, CEO de BlackRock, comparte anualmente. Desde la crisis financiera, Fink ha tratado de reflexionar sobre las claves que el año nos depararía en materia de generación de valor duradero y estable. Tras hablar de temas como la administración de capital, la estrategia a largo plazo o el propósito, el año pasado se centró en el impacto del cambio climático en la economía mundial. Ahora que las consecuencias físicas y económicas de la crisis climática empiezan a palparse, BlackRock nos enfrenta a la obligación de afrontar la transición climática manteniendo el calentamiento global muy por debajo de 2 °C (objetivo marcado en el Acuerdo de París). Para ello, debemos alcanzar una economía con cero emisiones netas para mediados de siglo. 

El año pasado, la transición energética podía percibirse como un riesgo debido a la gran reasignación de capital que esta conlleva. Pero pese a que la economía actual aun depende en gran medida de los combustible fósiles, y que estos meses hemos estado sumidos en una desaceleración, los avances que hemos vivido este pasado 2020 (acelerados por la pandemia de Covid-19) nos han mostrado una visión más optimista de la transición energetica:. En palabras de Larry Fink «Creo que la pandemia ha supuesto tal crisis existencial —un recordatorio tan crudo de nuestra fragilidad—, que nos ha alentado a hacer frente a la amenaza mundial del cambio climático con mayor ímpetu y a plantearnos cómo esta, al igual que la pandemia, alterará nuestras vidas». 

  1. Respuesta empresarial: las compañías han trabajado con coraje y convicción en pro de sus stakeholders en temas climáticos (además de otros tan relavantes como la salud, la igualdad racial, la pobreza u otras necesidades de la ciudadanía)
  2. Respuesta de los inversionistas: hemos vivido un incremento del 96% en activos sostenibles con respecto a todo el 2019 
  3. Respuestas normativas: 127 gobiernos, responsables de más del 60% de las emisiones globales, están considerando o ya implementando compromisos de cero emisiones netas

Vemos cómo este impulso sigue cobrando fuerza y se acelerará en 2021, con repercusiones significativas para la economía mundial. Por ello, las compañías con una estrategia a largo plazo bien articulada y con un plan claro para abordar la transición a cero emisiones netas se distinguirán ante sus stakeholders al inspirar confianza en su capacidad para abordar esta transformación global. Y a su vez, esta conexión con los stakeholders –establecer confianza con ellos y actuar con un propósito– permite a las empresas entender los cambios que están ocurriendo en el mundo y responder a ellos. Las compañías que ignoran a los stakeholders tendrán cada vez más dificultades para atraer clientes y talento; en particular jóvenes, ya que estos esperan que las compañías reflejen sus valores. En definitiva, cuanto más pueda su empresa demostrar que su propósito entrega valor a sus clientes, empleados y comunidades, mejor podrá competir y ofrecer beneficios duraderos y al largo plazo para los accionistas. Y es que, como se ha demostrado a lo largo de esta deaceleración, las compañías con mejores perfiles ESG tienen mejor desempeño que sus pares, pues gozan de una «prima de sostenibilidad» y son más resilientes.

El reporting o los informes de sostenibilidad son una de las herramientas que facilitarán esta evolución hacia la economía sostenible. A falta de definir un estandar mundial (proyecto en el que BlackRock está avanzando, junto al desarrollo tecnológico del análisis de datos en sostenibidad), hoy en día ya nos describen la forma en que su modelo de negocios será compatible con una economía de cero emisiones netas, permitiéndonos evaluar cómo de preparada está la organización para las amenazas físicas del cambio climático y la transición económica; así como identificar los riesgos de sostenibilidad que esa organización podrá sufrir. Asi mismo, Larry Fink hace un llamamiento a que los informes de sostenibilidad no se limiten a datos climáticos, sino que también reflejen sus planes a largo plazo para mejorar la diversidad, equidad e inclusión (y es que no podemos olvidar que el coronavirus ha agrandado la desigualdad económica en el mundo). Las mejoras de estos datos y divulgaciones nos permitirán entender mejor la profunda interdependencia entre las cuestiones ambientales y sociales.

A su vez, no podemos dejar de lado el papel de los gobiernos a la hora de implementar la transición de una manera que genere el cambio urgente, sin aumentar la carga de comunidades y países vulnerables. Para lograr una transición exitosa –una que sea justa, equitativa y que proteja el sustento de las personas– se requerirá innovación tecnológica y planificación durante décadas. Esto solo puede lograrse con liderazgo, coordinación y apoyo en cada nivel del gobierno y trabajando en colaboración con el sector privado para maximizar la prosperidad. Y es que, como nos ha recordado COVID, las grandes crisis, ya sean médicas o ambientales, exigen una respuesta conjunta, global y ambiciosa.

En resumen, este año Larry Fink vuelve a destacar la capacidad de las empresas para ayudarnos a salir de esta crisis y para crear un capitalismo más inclusivo; asegurando que conforme dejemos atrás la pandemia y enfrentemos una gran dificultad económica y desigualdad, necesitaremos que las empresas adopten una forma de capitalismo que reconozca y responda a todos sus stakeholders. Cerrando con un cita del propio CEO de BlackRock, «tengo gran optimismo con respecto al futuro del capitalismo y la salud de la economía, no a pesar de la transición energética, sino gracias a ella».

Para profundizar sobre el futuro sostenible en la economía, no dudes en consultar la carta original, el podcast de Larry Fink o los compromisos que BlackRock a tomado con sus clientes. Si además quieres consultar los aprendizajes de la carta de Larry Fink publicada en enero de 2020, no te pierdas nuestro post. 

También hablamos con BlackRock España y su visión del propósito corporativo en nuestro proyecto Empresas con Futuro, desarrolado junto a Kirishu.