Samsung’s Smart Schools: Un proyecto de RSC con impacto reputacional

21 de octubre de 2015

Todos conocemos Samsung Electronics: es una compañía líder en su sector, con diversas unidades de negocio que abarcan desde el consumo de electrónica y IM hasta equipos médicos y para el hogar. Es una empresa con 46 años de trayectoria, una facturación de $196.000 millones, y 200 oficinas en 84 países que cuentan con un total de 307.000 empleados. Tan sólo en España, cuenta con 5 delegaciones regionales y más de 440 empleados directos.

En definitiva, se trata de una compañía grande y, por lo tanto, sus actividades tienen un alcance bastante extendido en el entorno en el que se mueve. Por este mismo motivo se hace primordial la gestión de los Public Affairs, en especial en una empresa del tamaño y relevancia de Samsung Electronics. Así lo explicó Francisco Hortigüela, Director de Public Affairs & Corporate Citizenship de Samsung Electronics durante su intervención en el Workshop «Los Public Affairs como estrategia empresarial de éxito», organizado por Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership con la colaboración de Political Intelligence. Las compañías, al ser líderes de un sector, tienen aún mayor obligación con la sociedad. Para lograr sacar adelante estrategias de RSC y de Public Affairs, la compañía debe sacar provecho a su propia personalidad, ya que es así como logra convencer a su entorno de que su interés no está sólo en las ventas y los beneficios.

En el caso de la tecnología, especialidad de Samsung, se trata de un recurso del cual la sociedad puede beneficiarse inmensamente. Y es esto lo que Samsung se ha propuesto como objetivo a alcanzar con sus estrategias de RSC al desarrollar programas de apoyo a la cultura (por ejemplo, con su acuerdo con el Museo del Prado para desarrollar Second Canvas), a la industria de contenidos culturales (como con el desarrollo de la aplicación Filmin con el apoyo de compañías cinematográficas independientes, así como colaboraciones con Ticketmaster y RTVE) y, sobre todo, a la educación y al empleo, primordiales para el desarrollo favorable de sociedades futuras.

En su compromiso con el futuro de la sociedad española, Samsung desarrolló dos proyectos importantes: Samsung Smart Schools y Samsung Tech Institute, enfocados al apoyo de la educación y de la empleabilidad y el trabajo comunitario, respectivamente. El objetivo principal del Tech Institute es dar la formación y preparación necesaria a jóvenes en paro en materia de contenidos actuales sobre desarrollo de aplicaciones y sistemas operativos, Big Data, impulso al emprendimiento, tecnología de dispositivos y formación in-house. Esto con el propósito de realizar sesiones de networking y encuentros entre estudiantes y empresas para identificar talentos y asegurar el empleo.

Por otra parte, uno de los proyectos más grandes y comprometidos de la compañía es el desarrollo de sus Smart Schools. Tal como lo explicó Francisco Hortigüela, en la educación ya no se premia la memoria sino la verdadera capacidad de aprendizaje, y que aunque cada alumno vaya a su ritmo, todos llegarán al mismo destino; esto es algo que la tecnología permite alcanzar. Pero en el país aún existen muchas zonas desfavorecidas y rurales donde no sólo aún no se tiene este concepto de la educación, sino que en ellas también se experimenta una profunda brecha digital, por lo que no hay un acceso tan fluido a la tecnología. Es aquí donde Samsung Electronics, de la mano del gobierno y las Comunidades Autónomas, desarrollaron un proyecto conjunto para equipar aulas y reducir esta brecha digital, y para cambiar la metodología de enseñanza y pasar de la simple memoria a la educación basada en la capacidad de entender, compartir, analizar y sintetizar. Una buena educación, después de todo, equivale a una buena sociedad, y está en los intereses de Samsung Electronics asegurar esta sociedad.

Entre los retos a los que aún debe enfrentarse la gestión del Public Affairs en Samsung Electronics, así como en muchas otras empresas, Hortigüela identifica retos internos, como pasar de una gestión reactiva a una mejor planificada, en la que los miembros de la empresa, en especial del consejo directivo, entiendan la necesidad y la importancia que merece realizar una inversión en Public Affairs. Por otra parte, como retos externos, identifica la integración de la tecnología con causas sociales y que beneficien al entorno, y lograr el compromiso de personas externas a la empresa con sus proyectos de RSC, como se logró el de los profesores y gobiernos para el proyecto Smart Schools.